La azurita es un mineral de cobre originada por la exposición del mineral de cobre a la intemperie. El nombre de la azurita deriva de su característico color azul, y también se la denomina a veces malaquita azul o chesilita.
La azurita se presenta en color azul oscuro y azur. Posee brillo vítreo, su dureza en la escala de Mohs es de 3 ½ - 4, y es destruida fácilmente por el calor, lo que obliga a trabajarla a temperatura ambiente.
La azurita aparece conjuntamente con la malaquita en yacimientos cupríferos. Algunos de los más importantes son: Queensland (Australia), México, Rusia, Chile y Namibia.
Puede confundirse la azurita con: la dumortierita, el lapislázuli, la haunita, la sodalita y la lazulita.
La escasa dureza de la azurita y su tendencia a perder su color y convertirse en malaquita, limita su manejabilidad. Se usa en objetos de arte industrial.
Como mineral derivado del cobre, la azurita presenta cierta toxicidad. Su manejo con las manos no es peligroso, pero es tóxica disuelta en agua.