Anteriormente, el término topacio englobaba todas las piedras preciosas tanto amarillas como pardo doradas. El nombre topacio procede posiblemente de una mina ubicada en la isla de Zebirget situada en el Mar Rojo, antiguamente llamada Topazos.
El color más frecuente del topacio es el amarillo con una tonalidad rojiza y los más apreciados abarcan desde el rosa al naranja rojizo. Las sustancias colorantes son el hierro y el cromo. El brillo es vitreo. Se encuentra siempre en pegmatitas o en yacimientos secundarios en placeres. En el siglo XVIII el yacimiento de Schneckenstein en Alemania, era el más importante del mundo. En la actualidad el productor más grande de topacios es Brasil. También hay minas en Afganistán, México, Japón, Nigeria, etc…
Se han encontrado topacios de varios Kg de peso. En 1964 se encontraron en Ucrania varios topacios azul claro de 100 Kg cada uno.
Las piedras de color intenso se suelen tallar en escalera y en tijera, las piedras incoloras o de colores muy tenues se suelen tallar en brillante. Los topacios de calidades inferiores con muchas inclusiones no deseadas se tallan en cabujón.
Se puede confundir el topacio con el apatito, la aguamarina, la brasilianita, el crisoberilo, el citrino, la danburita, el diamante, el berillo noble, la fluorita, la kunzita, la ortosa, la fenaquita, el rubí, el zafiro, la espinela, la turmalina y el zircón y todos los sintéticos que se encuentran en el mercado.